Obras relevantes
Templo de Nuestra Señora de Los Ángeles
Consolidación Estructural de Cúpula y Muros Formeros y Refuerzos Metálicos en Óculos del "Templo de Nuestra Señora de Los Ángeles"
Por: Arq. Alfonso Uribe Quintanar *
Antecedentes Históricos del Templo de Nuestra Señora de los Ángeles
El Santuario
El Santuario es uno de los Templos más antiguos de la Capital, dedicado al culto de la Santísima Virgen María, A el R.P. Vicente Reyes S.J. se le menciona como el principal Restaurador del Templo, iniciando en el año de 1886 y culminando en 1890.

No sólo en los tiempos antiguos, sino también en los modernos, la fábrica del templo y la pared en que esta pintada la imagen de la Virgen de Nuestra Señora de los Ángeles, han estado expuestas a frecuentes inundaciones debido al poco declive del terreno circundante al Santuario.
El Subsuelo húmedo y fangoso hizo indispensable el funcionamiento de una noria de desagüe en la entrada del mismo Templo desde el tiempo de su fundación. La Noria se trasladó después un poco más lejos, pero siguió funcionando con el mismo objeto.
Durante décadas se pretendió dar un remedio a este problema, pues las inundaciones alcanzaban grandes alturas de la pared de adobe. Hubiera sido muy eficaz levantarla a mayor elevación, pero el Dr. Santiago desechó siempre tal proyecto, temiendo que una pared tan antigua no resistiera esta operación. El P. Vicente Reyes en su turno emprendió el trabajo de apartar la imagen de todo riesgo de inundación con eficacia suprema. Vigilaba y movía activamente la obra de desagüe pero subsistiendo la causa del mal y siendo ya inminente una completa destrucción buscó algún remedio radical.
Acudió a un perito, quien le informó no tener remedio, diez años más tarde en 1882, vio a otro, que había ejecutado con notable desempeño obras importantes de la Ciudad de México y éste opinó que lo único que se podía hacer era levantar un poco el pavimento, lo que se realizó inmediatamente, levantándolo sesenta centímetros, pero este trabajo y el gasto resultaron totalmente infructuosos, ya que en una inundación en Octubre de 1883, se anegó el templo, cubriendo las aguas el presbiterio y parte de la pared de la imagen.
En tal situación y de acuerdo con el S. Arzobispo D. Pelagio A. de Labastida y Dávalos que con decidido empeño quería salvar este tesoro de la piedad de los Mexicanos, el P. Reyes, encargó la obra al Ing. D. Emilio Dondé, determinando ejecutar cuanto fuese necesario para cortar el mal de raíz.
Después de un intenso estudio, lo que anteriormente se consideraba imposible, que era elevar la pared de la imagen sobre su nivel original fue la mejor opción utilizando todos los medios necesarios para su realización, se determinó también la elevación del piso del Templo hasta exceder un tanto al exterior de la plaza; la reparación de toda la fábrica y la construcción de una cúpula.
El pavimento se levantó un metro veinte centímetros sobre el original, es decir, un metro ochenta centímetros, terraplenándolo con materiales de escombro, se dispuso a la elevación de la imagen la cual se inicio con todo éxito el día 30 de abril de 1884, haciendo primeramente barrenos en la base para introducir piezas de madera, recortándose por sus extremos formando una caja, que por medio de varillas y tuercas, se encuadrara poniéndola en disposición de ser elevada el día Domingo 2 de Mayo del mismo año, cinco metros sobre su nivel original transportándola también cinco metros hacia atrás, para plantarla en el lugar más apropiado del Ábside. Se asentó sobre pilastra de ladrillo, encasquillándola por el respaldo y por los lados, aproximado dos tercios de su altura, de manera que por la parte superior, se puede distinguir su estructura y el adobe del que está formada.
Gracias a la inteligencia y capacidad del Ing. E. Dondé, no sólo se aseguró la existencia del tesoro "La imagen de Nuestra Señora de los Ángeles", sino que pudo llevar a cabo la Restauración y la Ornamentación del Santuario, lo que provocó que se colocara entre los mejores Templos de la Ciudad de México.
Se propuso corregir los defectos arquitectónicos que fastidiaban la construcción de 1808, en especial la desproporción entre la anchura del templo y la altura de sus Bóvedas; y sobre todo el cimborrio del centro de la nave, que se levantaba poco airosamente, sin llenar el objeto que se le había destinado y una larga serie de altares, con multitud de imágenes retablos y colaterales que cubrían los muros dando al conjunto un efecto antiestético.
El Ing. Dondé muy alagado por su buen gusto y por sus conocimientos técnicos dirigió la obra que resultó digna de su reputación.
Al terminar los trabajos en 1892, el Santuario de los Ángeles, presentaba el severo y hermoso aspecto que hoy admiramos; las principales líneas de la construcción se habían armonizado y la esbelta CÚPULA CENTRAL que remplazaba a la antigua, podía competir con cualquier otra.
Así el Antiguo proyecto del Dr. Larragoiti (muy semejante al que se formó para la Iglesia del Sr. de Santa Teresa), se habría realizado sin ningún inconveniente de los que afectaban a principios del siglo XIX, para su ejecución.
Así la obra constructiva y decorativa después de veintidós años con constancia y dificultades, iniciada en 1870 se terminaba con éxito en 1892.
Después de la gran labor del P. Vicente Reyes, lo sustituye el P. Salvador Garcidueñas quien a su cargo realizó de igual forma importantísimas obras en beneficio del Templo, como lo es, de la Cimentación del mismo.
Recordaremos una vez más las condiciones completamente desfavorables del terreno en que se encuentra edificado el actual Santuario.
Por su nivel que es de los más bajos de todo el Valle de México, circunstancia que determina en él una concentración extraordinaria de corrientes de agua, así superficiales como subterráneas. Esta depresión del terreno es tan notable que en las épocas de lluvia la zona de la ciudad en que está comprendido el barrio de Nuestra. Señora de los Angeles, queda inundada durante algunas horas. Consecuencia necesaria es la humedad y fangosidad del subsuelo, así como la poca resistencia, por lo cual tenemos explicado el peligro que corrió el Santuario en los primeros años del siglo XX y que dio origen a la obra de cimentación.
El Personal que inició la obra del Templo en 1804, que conocieron el terreno, renunciaron al proyecto de levantar tres naves y cúpula, porque entendían la enorme desproporción que resultaría entre el peso del templo así construido, y la resistencia de su base; que daría lugar inevitable a frecuentes hundimientos y en un plazo no muy largo un desastre completo; Setenta años después el P. V. Reyes concibió y llevó a cabo el embellecimiento del templo, que dio como resultado dar razón a los cálculos de los primeros Arquitectos, al poco tiempo de terminada la obra, comenzaron a cuartearse los muros, no solamente del Santuario sino también de la casa contigua, así como la Cúpula, a la vez que se notaban en ellos gran desnivel, y a tal grado se acentúo este deterioro que el P. S. Garcidueñas preocupado y temeroso de que el Santuario tan querido de los Mexicanos llegara a desaparecer, encargó al ingeniero Arquitecto D. Eduardo Mancebo que realizara un estudio minucioso del edificio, en especial de los cimientos, pues era demasiado notorio el hundimiento desigual de varias partes de los muros.
Después de estudiar detenidamente el Arq. Mancebo, rindió un informe que sirvió como base a los trabajos que no tardaron en iniciarse con objeto de disminuir o eliminar este gravísimo problema.
El documento lleva la fecha de 12 de Marzo de 1907 y puede verse en los Citados "Apuntes Históricos sobre la Imagen de Nuestra Señora de los Ángeles y su Santuario" Cap. XII.
La cimentación referida se hizo partiendo del Ábside al Centro del Templo, ya terminada, se procedió a la colocación de trabes de cemento Armado transversales a los muros por cuyo medio se llegaría a ampliar suficiente la base de sustentación. Era preciso perforar los muros en su parte inferior, teniendo en cuenta el peligro que corría la imagen y pared de adobe por los movimientos de las perforaciones en el ábside, ya que tiene de separación aproximadamente dos metros, sin embargo teniendo todas las precauciones, realizaron los trabajos con todo éxito, gracias al empeño del Padre y del Ing. Mancebo, y a las limosnas que reunidas por la gente del pueblo esta obra fue terminada, y como digno remate a la cimentación, se sustituyo el piso de madera del templo por otro de Mosaico hermoso.
Asimismo fueron adquiridos ocho magníficos vitrales, de tres metros de diámetro, construidas por la Casa Zettler de Munich (Alemania) para guarnecer los ventanales de la Cúpula y otras dos de mayores dimensiones para los arcos en la parte inferior que fueron colocados en el año de 1912.
Por el efecto que producen estos cristales de color, que tamizando suavemente la luz, favorecen el recogimiento y tranquilidad necesarios para la oración; así como el valor artístico y simbólico pues representan con muchas figuras de ángeles correspondientes a los nueve coros de la jerarquía celestial. Para completar tan bello conjunto el R.P. Gonzalo Carrasco S.J. pintó con su acostumbrada maestría, en las cuatro pechinas formadas por los arcos que sostienen la Cúpula las figuras de los cuatro Evangelistas.
El decorado del Templo con sus doce columnas corintias, ábside bellamente proporcionado y enriquecido con el mismo pincel que se acaba de mencionar, impresiona el ánimo y lo predisponen para venerar la Santa Imagen.
Estado Actual del Templo:
La preocupación por los daños ocasionados en el Templo de Nuestra Señora de los Angeles, ha servido para revisar las áreas afectadas y el problema que las ha originado.
CONACULTA se ha dado a la tarea de atender este problema, iniciando actualmente trabajos de Restauración, confiando en CAV Diseño e Ingeniería S.A. de C.V.
Para la intervención de estos, se detectó en dicho Templo la cantidad alarmante de Grietas, principalmente en la Cúpula Central, por Intradós y Extradós, lo cual permite la filtración de humedad, provocando desprendimientos de los acabados.
Se han localizado por Extradós de la Cúpula, la cual se encuentra cubierta por azulejo en color azul, grietas por donde se filtra el agua y ocasiona el desprendimiento de materiales, así como el desmoronamiento del mismo en aproximadamente un 35 % del total de la Cúpula sin poder ser recuperado.
Por Intradós de la Cúpula se observó el agrietamiento, localizando algunos de aproximadamente trece centímetros de ancho con una longitud en el 45% de su radio, las cuales son localizadas también por Extradós.
Asimismo se presentan algunas grietas que se originan desde Cupulín.
El ramaleo de las grietas baja hasta los Oculos, generando desprendimiento de piezas de Cantera, las cuales han dañado los vitrales, transmitiendo el peso hacia estos, de igual forma sobre la cornisa en el tambor de esta Cúpula. Los movimientos del templo, también han generado agrietamiento en elementos de Cantera, generando desprendimientos de las mismas, corriendo el riesgo de que caigan al vacío en la zona de culto.
Asimismo podemos localizar grietas sobre los muros, observando áreas donde las grietas atraviesan el ancho del muro, y la completa separación de elementos Arquitectónicos en Cantera, como son los cornisamientos y marcos de Oculos y ventanas en forma de arcos.
De igual forma se han afectado las pinturas murales localizadas en muros. Estas pinturas son consideradas importantes por ser realizadas por el P. Carrasco. En estos elementos las grietas con un ancho aproximadamente de cinco centímetros, lo cual provoca la filtración de humedad, el desprendimiento de partes de y la filtración de sales, en el marco de las mismas.
Refiriéndonos a los lienzos realizados por el P. Carrasco, los medallones localizados en las Pechinas también tendrían que ser retirados para el tratamiento de grietas ya que estas corren por detrás de los mismos y también permiten la filtración de humedad que dentro de poco tiempo estos lienzos serán afectados por la misma humedad.
Regresando a los elementos de Cantera en enmarcamiento de Oculos, se detecta una intervención anterior, donde se colocaron placas de acero entre las juntas de sillares para presionar las piezas y evitar que caigan, pero la misma oxidación de la placa de acero ha afectado en los sillares y está provocando el desprendimiento y se corre el riesgo de que caigan, por lo cual es importante regresar estas piezas a su lugar e inyectar entre cada junta.
De los trabajos realizados se describen, conforme fueron ejecutados.
Refuerzo Estructural en Acero, en Óculos
Anteriormente se mencionó el daño ocasionado en los Óculos por el agrietamiento en la Cúpula, lo cual ha provocado que los sillares de cantera en los Óculos se debiliten y se deforme el mismo, transmitiendo su peso a los Vitrales hasta provocar su fractura, obligándonos a retirarlos.
Uno de estos Vitrales, el más dañado fue desmontado, ya que estaba a punto de caer, y las partes más afectadas tuvieron que ser restauradas sin poder regresarlo a su lugar ya que se necesitaba reforzar el Oculo.
Se fabricó un refuerzo estructural en acero, para soportar el esfuerzo del Oculo, colocando Cercha de Placa de Acero de 3/4”, con pestaña del mismo espesor fijándolo en el perímetro de este, reforzado con cuadrado macizo de 1” colocados horizontal y verticalmente.
El refuerzo Ocular pesaba aproximadamente media tonelada lo cual obligó a dividirlo en cuatro partes para su ascenso y fijación. El refuerzo fue anclado en los elementos de cantera, a base de pernos de latón.
Una vez terminado este refuerzo se corrigió la parte cóncava que se distinguía en las soleras de la herrería de fijación de Vitral.
Posteriormente se concluyó con la colocación de los vitrales, realizando los ajustes necesarios para fijarlo con toda satisfacción, considerando que estos contienen un gran valor artístico e histórico.
Tratamiento de Grietas
Al ser difícil observar las grietas por extrados se localizan por sonoridad, posteriormente se realiza una cala. Una vez localizada la grieta se retira el material, siguiendo sólo la trayectoria de la grieta, para no dañar más el azulejo y tratando de recuperarlo.
Una vez teniendo el área libre se retira de la grieta el material flojo, con ayuda de cincel y maceta, dando golpes rasantes, y con ayuda de un gancho se limpia la grieta hasta la profundidad que ésta misma lo permita.

Por intradós se detectan las grietas de forma visible o retirando el aplanado en mal estado, se retira también el material flojo con ayuda de cincel y maceta y se limpia con ayuda de un gancho.
Tratamiento de Grietas en Elementos de Cantera
En las Grietas detectadas en elementos de Cantera, se limpiaron retirando el material flojo hasta donde lo permitiera la grieta, procediendo a su limpieza hasta dejar el área libre de polvo. Una vez limpias se dejan puertos de inyección.
Una vez preparada cada grieta se procedió a aplicar la inyección. En este caso por las dimensiones de las grietas, se aplico Lechada hasta su saturación, dejando fraguar y recortando las boquillas.
Protección de Mobiliario
Asimismo se colocó polietileno en los andamios tratando de evitar que el material retirado cayera hasta el vacío y provocara algún accidente o maltratar las bancas del mismo Templo, ó bien poniendo en riesgo a los usuarios del Templo.
Retiro de Lambrín para Tratamiento de Grietas
Como se menciono anteriormente los muros del templo se encuentran afectados por las grietas considerables, lo cual obligaba a consolidarlas, ya que estas abarcaban el ancho del muro, iniciando desde el tambor de la Cúpula hasta el nivel de piso lo que nos obligó a retirar una pieza de Lambrín para poder preparar la grieta desde el nivel de piso y posteriormente consolidarla.
* Arq. Alfonso Uribe Quintanar
Líder de Proyecto de CAV Diseño e Ingeniería, S.A. de C.V.