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RESTAURACION DEL PALACIO FEDERAL DE CHIHUAHUA

Por: Ing. Ramón Velázquez Cabrera y
Arq. Manuel Palma Uribe*


Antecedentes Históricos

Información tomada de la Guía Histórica de la Ciudad de Chihuahua. Autor: Francisco R. Almada.
Con el apoyo documental del Cronista de la Ciudad de Chihuahua- Hist. Rubén Beltrán Acosta.

Hasta principios del año 2005, el Palacio Federal de Chihuahua fue sede de la Administración Local de correos y la oficina de telégrafos. Sin embargo el edificio cuenta con una carga histórica importante, toda vez que dentro de el han circulado diversas instancias tanto federales como estatales, y más aún sus muros han sido testigos de acontecimientos que dejaron huella no solo en el Estado de Chihuahua, sino en todo nuestro país.

El Palacio Federal actualmente ocupa parte del terreno que ocupaba el Colegio de Jesuitas de Chihuahua, cuya edificación se comenzó posiblemente en 1718; en los años siguientes el colegio en construcción recibió donativos para ser invertidos “primero en la terminación del edificio y posteriormente en su sostenimiento, a condición de que los hijos de los españoles e indios, por igual, tuvieran un centro docente a donde concurrir a educarse”.

El colegio funcionó para los fines anteriores hasta 1767, fecha en que los Jesuitas fueron expulsados de la Nueva España y el edificio fue ocupado por la Administración de Temporalidades. En 1790 se acondiciona el inmueble como Hospital Militar. Dada la solidez de su construcción, el edificio fue ideal para que en 1811 se alojaran allí los prisioneros de la Independencia Nacional que fueron capturados en Acatita.

En 1834 mediante un decreto general se cede al Estado de Chihuahua el Colegio de Jesuitas. En 1841 el Gobierno del Estado traspasa parte del antiguo Colegio a la Casa de Moneda, estableciendo la condición de que se preservara la parte de la construcción que comprendía la escalera de caracol que daba comunicación al coro de la iglesia anexa al colegio y que fuera el calabozo en donde estuvo preso Don Miguel Hidalgo y Costilla en 1811 y del que saliera el 30 de julio del año referido para ser fusilado por las autoridades españolas.

Comparativa de planos de la Ciudad de Chihuahua entre los años 1860 y 1935, mostrando ubicación del Palacio Federal.
Guía Histórica de la Ciudad de Chihuahua.- Francisco R. Almada.


En 1865, durante los días de la intervención francesa, el Gobierno vendió a un particular el edificio. Sin embargo, en 1878 el ex Colegio de Jesuitas es adquirido nuevamente por el Gobierno del Estado con la intención de convertir el espacio que ocupa el colegio en una plaza dedicada a la memoria de don Miguel Hidalgo y Costilla. Después de la demolición del colegio y el paso de dos gobernadores se decide cambiar el proyecto para ubicar la plaza Hidalgo al sitio que actualmente ocupa; al mismo tiempo se abre la calle de la Libertad entre las avenidas Vicente Guerrero y Venustiano Carranza.

La Casa de Moneda de Chihuahua funcionó hasta el 30 de junio de 1896. Mientras tanto, diversas oficinas Federales despachaban en locales rentados.

El edifico que hoy conocemos nace, finalmente, de la solicitud que hace el entonces Gobernador del estado Enrique Creel, al Presidente de la República, Porfirio Díaz, de contar con un edificio adecuado para Palacio Federal. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público recibe la encomienda de facilitar al Gobernador Creel el espacio necesario y decide utilizar el terreno que ocupaba la Casa de Moneda de Chihuahua. El edificio de la antigua casa de moneda fue derrumbado en 1908 para dar espacio, junto con terrenos aledaños, al Palacio Federal, adosando a este la torre en donde estuvo preso el Cura Hidalgo.

El inmueble denominado “Palacio Federal de Chihuahua”

Ubicado en el Centro Histórico de la ciudad, entre las calles de Venustiano Carranza y Guerrero y en el otro sentido, Libertad y Juárez, el Palacio Federal es un edificio proyectado y construido entre 1906 y 1910.


Placa inaugural del Palacio Federal, adosada a la fachada principal.
Foto: CAV Diseño e Ingeniería


Características del Inmueble

El palacio federal abarca una superficie de 1550 M2 con una altura de 14 m sobre el nivel de banqueta, el diseño en planta es de forma rectangular con la parte central remetida a excepción de la fachada principal, dentro de sus características funcionales cuenta con sótano, planta baja, planta alta y un patio central; la distribución de espacios se logra con pasillos y corredores perimetrales al patio central. Del sótano a planta alta se repiten los ejes de distribución los cuales generan espacios rectangulares en forma de galerías largas y espaciosas. La altura de los entrepisos es de 4 m. generando espacios muy interesantes.

Por su etapa de construcción y ubicación geográfica, el palacio federal es uno de los primeros inmuebles que integra la utilización del acero estructural como elemento constructivo, los muros de carga así como la cimentación son de mampostería de piedra asentada con cal y arena. Los muros de carga tienen espesores variados desde 30 cm hasta un metro sin armado alguno, observándose que el acero que se utilizo en el inmueble principalmente se colocó en los entrepisos y en la cubierta de azotea con un sistema de vigueta de acero y bovedilla de lámina de zinc.

Este inmueble cuenta con elementos arquitectónicos que lo enmarcan en el estilo neoclásico, según varios historiadores. Las fachadas se componen de cuatro elementos: un pretil con remate de cantera, entablamento de cantera Chihuahua, muro de mampostería aplanado con mortero con entrecalles horizontales y, en la parte baja, un rodapié de cantera de Chihuahua. Aunque el Palacio Federal es más austero que su vecino el Palacio de Gobierno no compite pues sus características arquitectónicas lo hacer adquirir su particular presencia, tal es el caso de su monumental su acceso porticado y su patio central cubierto por una bóveda de cristal que permite que la luz natural se derrame por todo el interior.


El Palacio Federa de Chihuahua en proceso de restauración. Próxima sede de “Casa Chihuahua, Centro de Patrimonio Cultural”
Foto: CAV Diseño e Ingeniería

Origen del proyecto “Casa Chihuahua”

En noviembre del año 2003 el Gobernador del Estado solicita al Secretario de la Función Pública su intervención para que, con el fin de preservar el Patrimonio Cultural del Estado y en general de los mexicanos, el Gobierno Federal otorgue en comodato al Estado de Chihuahua el inmueble conocido como Palacio Federal. Mientras esta gestión se llevaba a cabo, en diciembre de 2003 el H. Congreso del Estado autoriza se constituya un fideicomiso público denominado “Casa Chihuahua, Centro de Patrimonio Cultural”, el cual queda formalizado legalmente el 1 de mayo de 2004.

De esta manera, y una vez concluidos los acuerdos entre el Estado de Chihuahua y la Federación, el día 13 de mayo de 2004, la Secretaria de la Función Publica otorga a el Fideicomiso Casa Chihuahua el inmueble denominado Palacio Federal a fin de que lo utilice para establecer y operar el centro cultural “Casa Chihuahua, Centro de Patrimonio Cultural” con la finalidad de preservar el patrimonio artístico, histórico, etnográfico, natural y arqueológico con el que cuenta el estado, y que en su conjunto aporta una riqueza cultural invaluable para nuestro País.

A principio del año 2005 el Gobernador del Estado, Lic. José Reyes Baeza, impulsa de forma decidida el proyecto aportando nuevos bríos a los temas culturales del Estado, decidiendo dar inicio a la etapa de Restauración del inmueble. De esta manera la Secretaría de Comunicaciones y Obras Publicas, a través de la Dirección General de Obras Publicas del Estado de Chihuahua como operadores del proyecto toman de manera entusiasta el compromiso de llevar a cabo la adecuación del edificio para convertirlo en un espacio que rescate una parte fundamental de la historia de los Chihuahuenses y de los mexicanos.

Restauración del Inmueble

El proceso de regresar el inmueble a su estado original arranca con la identificación de elementos arquitectónicos o estructurales que han sido agregados en los diversos espacios que forman el edificio. En este caso encontramos diversos agregados tales como plafones falsos, muros divisorios, mobiliario adosado superficialmente a columnas o muros, pisos, canceles y una cantidad importante de modificaciones a instalaciones eléctricas, hidráulicas y sanitarias. La liberación gradual de estos elementos permite identificar con precisión las rutas a seguir para reintegrar elementos perdidos o deteriorados ya sea por el uso normal del inmueble o por las alteraciones del mismo, asimismo, recuperar la amplitud de espacios tanto horizontales como verticales que ahora nos permiten apreciar la magnificencia del inmueble.

Aspecto de planta baja antes y después de la intervención.
Fotos: CAV Diseño e Ingeniería


Particularmente en el sótano se logro recuperar el nivel de piso original que estaba sobre elevado entre 40 y 50 cm, para lo cual se retiraron rellenos diversos y firmes existentes. El apoyo de nivelaciones topográficas fue fundamental para determinar los niveles de pisos terminados en pisos, entrepisos y azotea.

La zona en la que estuvo preso don Miguel Hidalgo y Costilla se encuentra en el sótano del inmueble, y el criterio tomado para los trabajos que se ejecutarían en el calabozo fue que se intervendría el piso e instalaciones eléctricas para el proyecto museográfico, buscando no alterar en lo más mínimo el estado en que se ha conservado el lugar. Durante el proceso de liberaciones se localizó, y conservó, la escalinata original que daba acceso del sotocoro al coro de la iglesia del Colegio Jesuita.

Acceso al Calabozo en donde estuvo preso Don Miguel Hidalgo y Costilla
Foto: CAV Diseño e Ingeniería


Por otra parte, la sustitución de la totalidad de las instalaciones eléctricas, hidráulicas y sanitarias con materiales que cumplan con la normatividad vigente y la adición de instalaciones especiales como clima, telefonía, voz y datos, entre otras, dotan al edificio de los elementos de seguridad y funcionalidad necesarios para cumplir las expectativas museográficas y de servicios y requeridas por el proyecto. En la azotea se proyectó dar espacio a elementos de abastecimiento y control de energía eléctrica y clima, reservando las áreas interiores para uso administrativo, de servicios y museográfico exclusivamente, logrando un aprovechamiento máximo de espacio útil.

Para llevar a cabo la restauración de los diversos elementos de cantera se realizaron estudios preliminares del material constitutivo, así como de los posibles bancos de extracción para restituciones. Con base en los resultados de laboratorio se seleccionó el banco de extracción de cantera más adecuado y se monto en obra un taller de labrado de piedra para hacerle frente a la magnitud de elaboración de piezas completas o injertos, conservando, siempre, la estereotomía de cada una de las piezas a intervenir de acuerdo al proyecto de restituciones. Es importante señalar que la restauración se llevó a cabo bajo los cánones establecidos para tal efecto por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, quien en las diversas etapas del proyecto jugó un papel fundamental, desde el aspecto de intervenciones en diversas especialidades hasta el museográfico.

Detalles de elementos de cantera en ventana de sótano, antes y después de la restauración
Fotos: CAV Diseño e Ingeniería


Uno de los elementos decorativos importantes es el plafón de lamina troquelada con grabados de figuras fitomorfas que cubre la totalidad del área, tanto de planta baja como de planta alta, el cual se encontraba muy deteriorado debido a intervenciones previas, a la acción de la humedad y en general a la edad del mismo. El plafón original es justamente de principios del siglo XX, época en la que fue muy común en Estados Unidos, se fabricaba de manera industrial y su zona de influencia en México abarcó los estados del Norte. La reintegración de plafones perdidos y de los que se encontraron con un deterioro muy avanzado se llevo a cabo mediante la elaboración de troqueles de acero, ajustados y calibrados para elaborar, con lámina de aluminio, los nuevos elementos. Una vez restituidos o reparados los bastidores de madera los plafones nuevos fueron colocados siguiendo los diseños existentes, dando un tratamiento con primer anticorrosivo y pintura de esmalte. Como criterio fundamental se determinó mantener los plafones originales, aun cuando en algunos casos su tiempo de vida fuese de entre el 30 y 50%.

Tipo de deterioro de Plafones de lámina negra y plafón restaurado con lamina de aluminio
Fotos: CAV Diseño e Ingeniería


Se restauro el patio de prismáticos, restituyendo piezas muy dañadas o pérdidas totales, fabricando los nuevos con similares características a los originales. Asimismo, se restituyeron las juntas existentes entre prismáticos y se pulieron las piezas de vidrio par eliminar ralladuras u opacidades en el grado posible, con la intención de conservar el mayor numero de piezas originales. Las cenefas que enmarcan los prismáticos, recubiertas de mosaico veneciano, fueron restauradas con el mismo criterio.

En el gran espacio que forman los corredores de planta baja, alterado originalmente, se decidió reintegrar los tapetes de mosaico veneciano con elementos similares a los originales y con los vestigios de diseño encontrados al retirar los agregados. El gran reto consistió en lograr la integración de los tapetes, la manufacturación de los mismos con cenefas y diseños de acuerdo al original y, sobre todo, lograr concluir su instalación en los tiempos establecidos, aun cuando la capacitación del personal llevo a alargar los procesos e incluso a levantar diversas áreas hasta lograr la integración adecuada. Esta sin duda fue una de las decisiones más osadas del proyecto.


Piso veneciano en etapa de reintegración
Fotos: CAV Diseño e Ingeniería


Con respecto a la madera de puertas y ventanas originales del edificio, después de diversas pruebas y discusiones sobre los criterios de conservación y acabados, se determinó que la intervención se realizaría con el criterio de que se debería observar a simple vista, aun con el acabado final, que se trataba de elementos con antigüedad, es decir, se requeriría que en la madera se apreciaran algunos desgastes e imperfecciones propias de su uso. Los portones de acceso se encontraban deteriorados y se sometieron a un proceso de restauración integral que incluyó la sustitución de madera podrida realizando injertos en peinazos y piernas con madera nueva estufada, el nutrido de la madera y su proceso de barnizado; asimismo, se recuperaron mecanismos de cierre como chapas y cremones restaurando los mecanismos y dando un tratamiento al bronce.

Un elemento fundamental para el edificio, por su función y por su belleza, es el lucernario (cubierta vidriada del patio central formada por estructura metálica, aunque la definición indica que es una cubierta para escalera) que se ubica en lo alto del patio de prismáticos a nivel de azotea, el cual está constituido por una estructura de acero recubierta por canalones de lamina galvanizad decorados por cuerdas trenzadas y lo remata una cresta con figuras fitomorfas elaborada también con lamina galvanizada y que proporciona una iluminación natural extraordinaria entre otras aportaciones. El estado de conservación antes de la intervención era tal que existían pérdidas de elementos por oxidación, deformación de las figuras de lámina y descamaciones, que fueron tratadas de manera particular, elemento por elemento, restaurando la piezas, sustituyendo las pérdidas y deteniendo la oxidación mediante un procedimiento de pasivado. Se rescataron cristales originales y se recolocaron posterior a la intervención de los elementos de acero, complementando con cristales templados nuevos de características similares.

Lucernario en proceso de intervención y aspecto de Restaurado
Foto: CAV Diseño e Ingeniería


Por último, se llevó a cabo un rediseño urbano de las banquetas y vialidad perimetral al edificio, renivelando pendientes, eliminando las banquetas existentes para preparar la superficie y recibir un acabado a base de cantera de la región.

Con este proceso de intervención, que se menciona de manera general, y sus antecedentes, queremos dar a conocer el esfuerzo que se ha llevado a cabo para lograr el objetivo primario: Rescatar una parte de nuestra historia como Estado y como Nación.

Finalmente, hay que mencionar que la Restauración del Palacio Federal para su adecuación en “Casa Chihuahua, Centro de Patrimonio Cultural” se ha realizado con un trabajo multidisciplinario con la participación de la Dirección General de Obras Publicas, el Fideicomiso “Casa Chihuahua”, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la empresa proyectista y supervisón TH Arquitectos, la empresa restauradora CAV Diseño e Ingeniería, proveedores diversos y personal de obra. Sin mencionar a todas las autoridades y personalidades involucradas en el plan maestro.



El Ing. Ramón Velázquez Cabrera es Ingeniero Civil por la UNAM, miembro del Colegio de Ingenieros Civiles de México y Director General de CAV Diseño e Ingeniería, SA de CV- Empresa responsable de la Restauración del Palacio Federal de Chihuahua.

El Arq. Manuel Palma Uribe es Arquitecto por la UAM, está concluyendo la Maestría en Restauración de Inmuebles Históricos en la ENCRyM “Manuel Castillo Negrete” y es Líder de Proyecto de CAV Diseño e Ingeniería, SA de CV en la Restauración del Palacio Federal de Chihuahua.